Ramses Rodríguez Olaya (Mexico, D.F., 1981-)

Regrésame a Jupiter
Dibujo, Pintura
Noviembre 24, 2007 - Enero 12, 2008

 

En la época de los setenta –1970- los roqueros solían utilizar Marte y los viajes espaciales como metáforas para diferenciar entre el mundo del Rock y sus incipientes vidas hogareñas. Elton John, David Bowie, Lou Reed introdujeron en el inconsciente colectivo esa imagen. Marte era un lugar de vicio donde las fantasías se transformaban en realidad a pesar del alto costo que conllevaba el cumplirlas, para nada era un lugar propicio para vivir en familia. El ejemplo perfecto de esa doble vida quedo retratada en The Rise and fall of Ziggy Stardust (1972) de David Bowie. En él retrata a la estrella de Rock como marciano –como algo ajeno- y como por sus propios excesos es destruida su investidura celestial, aquella que lo llevo de inicio al estrellato.
Veinte años después, Paco Huidobro invoca ese paraíso artificial con la misma figura revitalizada. Regrésame a Júpiter ve la luz en 1993, una vez más la metáfora se hace presente, agregando nostalgia, desazón y por supuesto desamor. Junto con Fobia, Paco Huidobro lleva 20 años en el juego continuo del desamor, del abandono a lado de sus personajes fantásticos, salidos de las entrañas de alguna droga psicodélica. Preguntándose por un tiempo que nunca fue.
Casi ilustrando ese sentimiento Ramses R. Olaya (1981-) dibuja a partir de un mundo que le es desconocido, una época de la que cualquier rastro de memoria es invención de su cabeza. Las primeras máquinas de video juegos, zapatos deportivos Air Force One, Transformers y Spiderman, todos conviven en una bacanal constante de formas y materiales, como sí Ramses los conociera a fondo, cuando lo que conoce es una melancolía improbable.
Utilizando complejos juegos que aluden al dibujo como un recreo, desdoblamiento de lo interno, catarsis del desamor y la madurez. Ramses explora los materiales de dibujo –puntas, pinceles, tintas, navajas- y los soportes más diversos –desde papel milimétrico hasta sencillo papel bond- como un juego infinito donde crea mundos donde todo es posible. Mundos donde sus recuerdos verdaderos e inventados pueden convivir. Geometrías imposibles y naves espaciales son unos de los cuantiosos elementos que componen ese viaje espacial donde Ramses encuentra alivio a sus preocupaciones. Un refugio donde el mundo no lo alcanza, tan lejano como Júpiter mismo, donde no se le da la confianza a un ángel, pero sí a las lagrimas que pretenden bañar las penas para reiniciar de nuevo. Resucitar como Ziggy Stardust y subir al cielo para volver a empezar. Destruirse cuantas veces sea necesario, para volver a crear –a ritmo de rock evidentemente-. 

 

Por Carlos de la O.

 

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