Interkosmos

VARGAS-SUAREZ UNIVERSAL

 

Con la colaboración del Curador Carlos E. Palacios

 

3 de febrero al 19 de abril, 2015

 

Image

 

Vargas-Suarez Universal.  Antiguas vibraciones en el Cosmos

Por Carlos E. Palacios

Una de las competiciones históricas entre las artes es la que se da entre la música y la pintura. Este paragone, como se le conoce desde el Renacimiento, dio sus frutos visuales en retóricas discusiones sobre cuál de las artes y sus sentidos corporales asociados era superior. Para Leonardo da Vinci el ojo era el más importante, dando al oído un segundo lugar: “que se ennoblece escuchando cosas que el ojo ha visto”. Lo que nos propone Vargas-Suarez Universal surge de un lugar transversal, ubicado precisamente en un último eslabón de la genealogía de esta tensión entre la música y la pintura. Más allá de cualquier alegoría, su obra más reciente añade un impulso especial a las tramas geométricas que caracterizan su poliédrico trabajo y que se da precisamente desde la idea de la vibración, que como un gesto conceptual, moviliza sus propuestas artísticas. En el caso de los instrumentos de cuerdas el gesto vibrátil produce sonido y del mismo modo en el escenario de las artes visuales es el mecanismo formal que genera movimiento. Piénsese en la larga tradición del cinetismo latinoamericano para darnos una idea muy elocuente del lugar virtual de la vibración en el arte. En este orden de ideas habría que pensar las oscilaciones en las obras de Vargas-Suarez Universal desde una genealogía de la abstracción latinoamericana. A diferencia de los artistas ligados a este momento histórico del arte continental, las pinturas y dibujos de Vargas-Suarez no buscan generar sensaciones derivadas desde su representación. Por el contrario, su participación se activa más como un concepto que como un mecanismo para la imagen visual. Las pinturas e intervenciones que realizó bajo esta idea ­—y que se enlaza con  uno de los grandes temas de su obra que es el Cosmos— se ocupan de revelar puntos de tensión desde tramas, vectores y superficies que se incorporan al espacio, como mapas de la energía emanada del gesto vibrátil desde un plano ideal, donde esta acción oscilatoria se modela como una forma de pensamiento. Por otra parte, la obra de este artista se incorpora al ámbito del arte de nuestros días como una práctica arqueológica, no sólo en torno a la vibración sino en relación a la imagen del universo movilizado por la energía. Una energía que se activa en líneas, diagramas y tensores que estas pinturas, dibujos e intervenciones de Vargas-Suarez Universal visibilizan desde una inscripción en cualquier superficie, como puede ser un gobelino histórico: gesto igualmente moderno en tanto persigue aquella idea de la obra de arte total, aun cuando el resultado visual y conceptual se inscriba en el escenario simbólico, más reflexivo, del arte contemporáneo. Este sentido arqueológico que Vargas-Suarez Universal le imprime a su obra se manifiesta en una doble recuperación: por una parte y como decimos, de las estrategias de la modernidad en cuanto a la vinculación entre las artes (el célebre paragone al comienzo de estas líneas) y por el otro lado a un arquetipo donde la ciencia ficción, la carrera espacial de la Guerra Fría,  sus invenciones y maquinarias son parte de la batalla por el Universo: piénsese en esos diagramas que dibujan vetustos aparatos que vemos en las películas de por esos años o en los trazos que dejan los astronautas y las naves en sus caminatas espaciales. Máquinas que trazan representaciones geográficas a partir de dibujos y luces, como los rastreadores de submarinos o los Sputniks soviéticos en las estaciones diseminadas en el espacio: tema por otra parte protagonista de sus obras más actuales. Los paisajes abstractos de Vargas-Suarez Universal cristalizan desde una poética reflexiva y culta estos mundos de la cultura científica y popular que no fueron ajenos al arte moderno: precisamente estos temas del universo y las vibraciones de la energía movilizaron muchas de las poéticas de los artistas del siglo XX y precisamente fueron los creadores latinoamericanos quienes enriquecieron esta red simbólica entre tecnología, la idea del futuro cercano y la abstracción a la cual Vargas Suarez-Universal se suma desde nuestros días de manera diáfana, auténtica y sobretodo intensamente original.

 

Click image to open
Click image to open
Click image to open